Con apenas 14 años, Ana Luisa Abraham Habib se convirtió en una de las grandes protagonistas del Campeonato Panamericano de Gimnasia Rítmica Juvenil y Junior realizado en Asunción, Paraguay.
Representando a México, logró una actuación destacada con cinco medallas (bronce en all around, plata en pelota, bronce en clavas, bronce en aro y un segundo lugar por equipos). Desde la tribuna, su mamá, Ana Habib, no solo acompañó cada rutina, sino que también compartió cómo se vive el deporte desde el lado de las familias que recorren el mundo siguiendo los pasos de sus hijas.
“Nos llevamos una grata sorpresa. Sabíamos que era una competencia fuerte, pero las instalaciones nos encantaron y los resultados fueron excelentes”, comentó. Ana Luisa viene compitiendo en distintas partes del mundo: Grecia, Bakú, Bulgaria y Paraguay, una parada más en su agenda deportiva, siempre con el apoyo de su familia desde cerca.
Sobre Asunción, Ana, madre de la gimnasta, comentó: “Es nuestra primera vez aquí y me encantó la ciudad. La experiencia ha sido muy linda, la gente es amable, cercana, y la comida —para quienes no somos atletas— ¡riquísima! Y además nos vamos con un excelente sabor de boca por los resultados.” También resaltó la organización del evento: “Fue una gran experiencia. Nos encantan los espacios de confort y alimentación pensado para nosotras las familias dentro del evento. Todo fue muy fluido y cómodo para nosotras que acompañamos a las niñas”.
Además del rendimiento, también destacó el ambiente latino del evento: “Eso es lo que me encanta de estar en América: somos escandalosos, hay matraca, batucada. En Europa no se puede gritar tanto. Acá nos sentimos como en casa.”
La familia ya está pensando en lo que se viene. “Esperamos con ansias el Panamericano, y más todavía los Juegos Panamericanos en agosto. Somos muy positivos, y la expectativa es que Ana conserve su lugar o incluso lo mejore.”
El testimonio de Ana Habib refleja que detrás de cada atleta hay una red de apoyo que también compite, organiza, alienta, viaja, se adapta y transforma las gradas en un lugar tan importante. La gimnasia rítmica en América Latina continúa consolidándose, no solo en lo competitivo, sino también en organización y participación. Eventos como el Panamericano permiten visibilizar el trabajo de atletas, entrenadores, familias y fortalecen el desarrollo de este deporte en la región. Asunción cumplió un rol clave como sede y volverá a ser punto de encuentro en los próximos II Juegos Panamericanos Junior – Asu 2025.