En ella, las jóvenes promesas del continente demostraron toda su determinación al luchar no solamente frente a sus contrincantes, sino también contra el gran temporal que asomaba desde tempranas horas.
El deporte no se trata sólo de lo estrictamente deportivo, también toca aspectos fundamentales para el desarrollo integral de cada persona. El espíritu de superación y la capacidad de sobreponerse ante la adversidad son algunos de ellos; justamente, puntos que los atletas mostraron en la inestable mañana de hoy al no perder la concentración en ningún momento bajo el oscuro cielo que no dejaba ver el sol y anunciaba una fuerte tormenta eléctrica.
En ese ambiente tuvo lugar la competencia de Marcha en la rama masculina: 20000 metros de recorrido. La prueba por la medalla de oro fue ganada por el colombiano Miguel Peña que fijó tiempo en 1:23:06. Por detrás, pero también con preseas, quedaron el ecuatoriano Saúl Wamputsrik; plata; y el mexicano Brandon Pérez; bronce.
Al mismo tiempo, antes de la gran tormenta que azotó la capital paraguaya, también se desarrollaron pruebas del decatlón masculino y heptatlón femenino. En los varones, los atletas compitieron en 110m con vallas y lanzamiento de disco. En las mujeres, lo hicieron en 100m con vallas.
Luego de esto, se registró otro nuevo récord panamericano junior, en 100m con vallas de la rama femenina. En la segunda serie semifinal de esta prueba, la cubana Jocelyn Echazabal marcó el ritmo de la competencia y detuvo el cronómetro en 12,95 segundos, superando a una compatriota suya que ostentaba el récord.
